Ambos anuncian un «paquete completo» de medidas del que no dieron detalles pero que incluyen «más integración» económica, más mecanismos anticrisis y la reforma de tratados comunitarios.
Se reunirán en Berlín para esbozar un mecanismo que permita aportar fondos públicos a la banca privada europea en el caso de que Grecia se vea abocada a un impago.
En su discurso anual, Durao Barroso reconoce que la UE está ante el mayor desafío de su historia y asegura que Grecia es y seguirá siendo miembro de la eurozona.