El camino del fútbol femenino en España ha sido largo (y aún sortea baches) hasta ser tomado en serio. «Algún día nos impondremos», vaticinaba en 1963 la jugadora gallega Olga tras uno de los pocos partidos que se veían con buenos ojos: solteras contra casadas... en carnavales.
Durante su beca deportiva en Estados Unidos, la joven exfutbolista desarrolló un máster en análisis de datos y ahora, con un puesto de trabajo estable, ha decidido cambiar el balón por los remos