El alcalde vigués ha desterrado de su lenguaje los ataques a la Xunta, quiere hablar con Feijoo sin exigencias previas y, con la Diputación al alcance de la mano, ignora a Rafael Louzán
El alcalde vigués ha desterrado de su lenguaje los ataques a la Xunta, quiere hablar con Feijoo sin exigencias previas y, con la Diputación al alcance de la mano, ignora a Rafael Louzán