El presunto cerebro de la trama Púnica «tiene tal entramado de influencias con políticos y otros cargos» que la fiscal cree que, si queda en libertad, seguirá cometiendo delitos
El ex número dos de Esperanza Aguirre reconoce haber tenido una cuenta en Suiza entre el 1994 y el 2000, pero que posteriormente se la traspasó al constructor David Marjaliza