La calle Alejandro Casona volvió a ser el escenario de un recibimiento vibrante y muy emotivo, el penúltimo de la temporada. Miles de personas dieron la bienvenida al equipo antes de la semifinal
Una de las claves, aparte de su talento creativo, ha sido combinar los vestidos con telones de fondo fotográficos como la catedral de Mondoñedo o la estación de esquí de San Isidro