Desde su colocación en la calle Real en el 2015, la escultura del Pequeño cofrade ha sido víctima de actos vandálicos, figurante en incontables selfis y hasta protagonista de una cuenta en Twitter con cerca de 900 seguidores
Este lunes, 1 de mayo, cierra sus puertas, después de más de cinco meses, la muestra sin precedentes organizada por la Fundación Marta Ortega Pérez en una nave portuaria intervenida como un espejo