El presidente del Principado reconoce que la reforma de la financiación autonómica le preocupa «muchísimo». Emplaza a Ábalos a darse de baja de un PSOE que actuó «de forma rotunda»
El presidente de Castilla-La Mancha defiende su postura discrepante con la dirección del PSOE: «¿Entonces si me reúno con Puigdemont me aplauden, pero si me reúno con el presidente de Andalucía se disgustan?»
Alerta de que privaría al Estado de los recursos necesarios para lograr la cohesión social y territorial, pero sí propone un fondo transitorio de nivelación de 3.000 millones para Murcia, Comunidad Valenciana, Andalucía y Castilla-La Mancha