El antiguo Feve circula casi lleno pero con demoras que los usuarios de la línea Ferrol-Ribadeo han asumido como inevitables: «Lo raro es que se cumplan los horarios, siempre pasa algo»
«La gente me agradece que reabra el Corchea», explica Pilar Cabezas, al frente del último local que alza la persiana en una zona que crece como núcleo de actividad en la ciudad