La Costa da Morte fue pionera en Galicia en la implantación de los parques eólicos, inundando el paisaje de molinos, y ahora lo es en su desaparición, con otros nuevos
La implacable sequía encumbró las centrales de hulla, pero provocó que Galicia generase un 14 % menos y que las «exportaciones» de energía cayesen otro 41 %