A los 39 años, viuda y con dos niñas, tuvo que elegir entre el camina o revienta. Optó por algo mejor; por reír llorando por dentro, por criar a unas hijas resilientes y convertir su vida y su bar en puro teatro
La Asociación Juan XXIII hizo una obra en su fachada pero no pudo rematarla, ya que le quedó una columna del tendido eléctrico encastrada en la misma. Fenosa dice que habrá solución