La incertidumbre que acecha sobre el escenario internacional podría resultar decisiva para determinar el rumbo a corto plazo de la economía. El binomio globalización versus proteccionismo, el dilema entre energías fósiles y renovables y la aparición de algunas doctrinas abstractas y de inspiración populista que empiezan a imponerse en algunos países serán tres variables cuyas consecuencias pueden decantar la balanza global hacia la senda de la ralentización
Julio G. Sequeiros