Con una presión y vértigo que no entienden de esquemas, también pulveriza a Macedonia y accede a octavos convertido en el equipo más goleador de la Eurocopa
Sergio Espiñeira, portero alevín del CD Quirinal, fue el encargado de que el balón con el que arrancó el partido echara a rodar en perfectas condiciones
La selección domina en posesión y pases, pero ni acierta ni es competitiva, mientras teme estrellarse como aquel Barça al que el Bayern le endosó un 2-8