Los yihadistas pasaron por la ciudad como una guadaña, derribando capiteles, columnas y dinteles, destruyendo estatuas en el museo y colocando bombas en esta ciudad siria conocida como la perla del desierto
La Policía denuncia falta de control en las terminales y fallos de seguridad. Asegura haber detectado a colaboradores de los terroristas haciéndose pasar por turistas