El Ayuntamiento negoció el evento con la promotora, se comprometió a pagar y luego no abonó nada; el juez considera que hizo un contrato «a medida» de la promotora pero lo dejó desierto
Balaídos dedicó una sonora pitada inicial al trío arbitral en protesta por las actuaciones de sus antecesores; luego, el madrileño se ganó más silbidos