El subdirector de la agencia espacial asegura que los fallos obedecen «al factor humano», sobrecargas de combustible o secuencias de tiempo introducidas incorrectamente entre ellas
La comisión que estudia el accidente de la nave Soyuz desveló ayer que el siniestro se debió al fallo de un propulsor en la tercera etapa del despegue.
Estos planes exigirían una mayor preparación y procesamiento de alimentos que el actual sistema empleado en los transbordadores espaciales y la EEI, que orbita alrededor de la Tierra.
El director del programa de la EEI de la NASA, Mike Suffredini, ha afirmado que de cara a los próximos lanzamientos se evaluarán diferentes opciones, pero no están preocupados puesto que la estación está en «buena forma» logística.
Rusia había perdido el contacto con la nave, que transportaba carga vital para la Estación Espacial Internacional, tras desviarse de la órbita prevista.