El volumen de datos sustraídos al ministro del Interior es el más elevado de los conocidos hasta ahora, dado que a Sánchez le robaron 2,6 gigas y a la ministra de Defensa solo 9 megas.
La salida de Esteban puede abrir la puerta al cierre de la crisis por el espionaje a teléfonos móviles que ha convulsionado la legislatura y ha abierto una crisis interna en el Gobierno de coalición y con sus socios de investidura