El portal ha colgado en Internet 287 archivos sobre empresas de espionaje, que, según Assange, en algunos casos venden tecnología a regímenes opresores.
También hoy declarará una persona de forma anónima, que responderá con las iniciales «HJK», cuyo teléfono fue supuestamente intervenido tras iniciar una relación con una personalidad famosa.
Las revelaciones tardías de esa trama han puesto en entredicho el papel de los servicios secretos y desatado las acusaciones de ineficacia frente a la ultraderecha.
El magistrado deberá evaluar «la cultura, la práctica y la ética de la prensa» tras el escándalo de los pinchazos a teléfonos móviles de ricos y famosos efectuados por ese desaparecido rotativo británico.