La Ertzaintza ha abierto una investigación sobre los hechos, que se producen en el mismo fin de semana en el que hay un cambio en la empresa concesionaria del servicio
Un sindicato de la policía autonómica vasca defiende que el «cuerpo a cuerpo no es operativo»: «Las pelotas no eran para hacer daño, eran para mantener distancia de seguridad»