En la calle López Ferreiro de la capital celebraron el entierro de la sardina y la ourensana Sandra Domínguez se disfrazó cada día de una cosa diferente
Solo pasaron ocho semanas de la llegada del coronavirus a España y tres del primer ingreso en A Coruña. Ya nada es igual. Se pasó del Entroido a no poder sentarse en un banco a ver el mar