Los activistas antinucleares consiguieron con su pacífica sentada masiva bloquear el tren especial toda la nochey obligar a la policía a actuar para despejarla.
Centenares de agentes participan en el desalojo de la vía y retiran uno por uno en brazos y generalmente sin resistencia a los manifestantes, concentrados a la altura de la localidad de Dahlenburg.