La pérdida de agua en los reactores, el aumento de la temperatura en las piscinas de combustible usado y los daños en las vasijas de los reactores son las principales preocupaciones en relación a la central nuclear nipona
Se han detectado niveles de yodo radiactivo superiores al límite aconsejable para los bebés. El OIEA asegura que no hay riesgos por radiación para la salud fuera de la zona de evacuación.