Los niveles se detectaron frente a una conducción de aire, a la cual se cree que pudieron adherirse sustancias contaminantes cuando se ventilaron gases radiactivos para rebajar la presión del reactor 1.
Ya había anunciado su intención de recurrir la sentencia que, a su juicio, no cuestiona la seguridad de la instalación y está basada en cuestiones de orden político.
Hasta el momento las autoridades han confirmado que al menos 648 vacas han sido alimentadas con forraje contaminado y distribuidas en 38 de las 47 provincias de Japón.