Francisco Rodríguez, que fue durante dos décadas líder de la patronal ourensana, elige la praza del Corregidor como su rincón, en parte por la escultura de su amigo Buciños
Luis Barreiro, quien repartió el periódico y dirigió una discoteca en Pontevedra, al tiempo que adquiría la franquicia de MRW en O Grove, desvela su tortilla de patadas «de urgencia». El secreto, en este caso concreto, está en la bolsa