La hija del presidente del Santander, se afianza en el puente de mando del primer grupo bancario español y cuarto del mundo por beneficios, con el encargo de dirigir la división británica.
El Grupo que preside Emilio Botín hubiera ganado 6.552 millones de euros si no fuera por el impacto de la nueva normativa del Banco de España, que obliga a acelerar las provisiones.