Un conductor de Redondela circuló a más de 180 kilómetros en zonas de 50 como la avenida de Madrid, embistió a varios coches policiales, rompió las barreras de la AP-9 y terminó chocando contra el muro de Stellantis.
El exceso de velocidad fue detectado en un control de tráfico en la autovía cercana a Gijón, una zona con altas tasas de accidentabilidad, donde el conductor superó el límite en 99 km/h