«En Euskadi vamos a sufrir la dureza de la crisis mundial», pero el líder del PNV confía en que «aguantemos mejor» porque, «gracias al autogobierno, hemos podido construir un país sólido».
El presidente de ejecutiva del PNV afirma que «quienes ponen las bombas y quienes miran para otro lado» actualmente «no se diferencian demasiado» de aquellos que en 1936 se alzaron contra la República.