El magnate, que espera recibir el respaldo de la clase media rusa «en el sentido más amplio del término», es el primer oligarca que se mete en política desde el 2003.
«Los dirigentes del país deben admitir que tuvieron lugar numerosas falsificaciones y fraudes, y que los resultados no reflejan la voluntad de los electores», dijo el expresidente soviético.
Las otras tres formaciones representadas en la Duma, el Partido Comunista, el socialdemócrata Rusia Justa, y el nacionalista Partido Liberal Democrático, aumentaron considerablemente sus grupos parlamentarios.