El 20 de diciembre de 1812 se publicó la primera edición de los cuentos de los hermanos Grimm, una selección de crudos relatos, en su versión original, recopilados de la tradicción oral alemana y considerados entonces por los ingleses como un reflejo de la maldad alemana. Los cuentos tuvieron que ser suavizados para acabar convirtiéndose en los clásicos infantiles que hoy en día son. En el año 2005, fueron nombrados Patrimonio Cultural de la Humanidad
La obra de Philip Glass y el Teatro Real, basada de la novela «El americano perfecto», muestra a un creador racista y chivato, que no tiene origen español ni acabó criogenizado