Pide que se investigue si firmó decretos de créditos suplementarios en el ejercicio de la presidencia, una irregularidad similar a la que le costó el puesto a Rousseff
El culebrón político brasileño, que tiene como estrella a Dilma Rousseff, la primera mujer que llegó a la presidencia de uno de los países más conservadores de América Latina, alcanzó en la madrugada del pasado jueves su momento más álgido: la aprobación de su impeachment, o lo que es lo mismo, la apertura de un juicio político para definir sus responsabilidades en el maquillaje de las cuentas públicas para camuflar su déficit con fines electorales.