La exdecana de la UDC, que demanda más políticas de conciliación en el 8M, recuerda que en muchas ocasiones se rompen los techos de cristal porque en casa «están ellas para limpiar los cristales»
Aquel viernes del 2018 materializó en la calle la fuerza del MeToo, y la marcha se convirtió en una de las protestas más multitudinarias de la ciudad junto a la del Nunca Máis