El papel de la OEI se ve reforzado por la potencia cultural y económica emergente que suponen en el mundo actual los países de habla hispana y portuguesa
Se trata de una proposición emanada de la Junta General y no del propio Ejecutivo, quien sostiene que dotar de un nuevo marco legal a la lengua «abriría la puerta a nuevas oportunidades de desarrollo tecnológico, cultural y económico»