Los de Óscar Gilsanz acusaron las bajas y no pudieron rentabilizar otro gol a balón parado, superados por la intensa presión alta y la pegada rojiblanca
Los de Gilsanz, a los que les pasó factura tanto sus bajas como la presión alta del rival, encajaron con mucha facilidad y mostraron mucha fragilidad defensiva
El canterano del conjunto blanquiazul se enfrenta por primera vez al club coruñés desde su salida al Barcelona en el verano del 2014: «Nunca le voy a cerrar las puertas a volver A Coruña»