Fue una inversión considerable y un proyecto que generó controversia por los retrasos. Como ejemplo, la instalación se inauguró en septiembre de 1993, pero los ciudadanos no la disfrutaron hasta febrero de 1994
Madres de jugadoras denuncian una situación «discriminatoria», mientras el Ayuntamiento y los clubes habilitan soluciones provisionales como duchas por turnos o el uso de los vestidores de los árbitros