La crisis en la meca del cine llevó a la agencia William Morris, que representa a Denzel Washington o Russell Crowe, a explorar los vídeos en Internet como forma de negocio para sus clientes.
A los consagrados Antonio Banderas, Penélope Cruz y Javier Bardem se han ido sumando año tras año nombres como Paz Vega, Elsa Pataky, Jordi Mollà o Eduardo Noriega.