El centrocampista, que dice haber respondido siempre cuando el club le pidió algo, firmó por una temporada, con opción de corte por las dos partes, para ampliar la amortización de su fichaje y liberar masa salarial
Mouriño considera que antepuso sus intereses empresariales a los del club en el conflicto con la agencia Intermedia Sport por la «subasta» de los canteranos