Este concello tiene empadronados a 104 colombianos que se asentaron en los últimos años, además de peruanos, marroquíes, venezolanos o rumanos, alguno con su propio negocio.«La gente nos pide por favor que no nos vayamos», cuentan
Experiencias desarrolladas en ámbitos rurales de otros territorios han conseguido revertir un vaciado residencial que los expertos estiman que será inevitable en cientos de pueblos, pero que se puede frenar en otros garantizando servicios básicos
La llegada de nuevas familias ha conseguido aumentar el alumnado y propiciar nueva oferta cultural. «Tenemos que poder hacer aquí lo mismo que en la ciudad»