La medida servirá para poder pasar el déficit autorizado a las comunidades autónomas este año del 0,3 % previsto en enero al 0,7 % decidido en abril y aprobado por la UE
De esta forma, se recupera el sistema de pagos fraccionados que se estableció en el año 2012 y que se levantó este año, lo que ha provocado una caída de ingresos procedente del impuesto superior al 25 %