La ministra de Economía defiende la inminente subida de impuestos frente a la reforma fiscal del 2014 que supuso, calcula, que el Estado dejara de ingresar 12.000 millones
Revisa a la baja sus proyecciones y prevé ahora que el PIB crezca un 2,6 % este año, una décima menos, y se desacelere al 2,2 % en el 2019. Los motivos: el empeoramiento de la evolución de los mercados exteriores, el encarecimiento del petróleo y la incertidumbre generada por el procés