Nadie es más letal delante de la portería que Messi y el argentino desniveló el encuentro a tres minutos del final de la primera parte, cuando entró en el área y marcó con habilidad.
Fue una victoria complicada, más si cabe en un terreno de juego bautizado jocosamente como el 'Kaunas Arena', donde se hace más que complicado que un equipo como el español despliegue su fútbol habitual de toque.