Los que han visitado la zona aseguran que los refugiados no tienen permiso para entrar en Hungría y los serbios no les permiten volver, por lo que «están atrapados entre dos fuerzas»
Los oriundos de aquel país establecidos en Galicia resaltan la adaptabilidad y la buena preparación de la mayoría de los que huyen de la guerra, mientras observan con pesimismo la posibilidad de zanjar el conflicto