El Instituto Nacional de Estadística sitúa a la capital turística de las Rías Baixas como el tercer empleador hotelero de la cornisa cantábrica por detrás solo de San Sebastián y Santiago
Ambos escritores recogieron la ironía popular que relataba cómo un maquinista paraba cada vez que alguien se lo pedía o no se percataba de que el resto del convoy había quedado atrás