Ha habido una señal positiva: el anuncio del presidente ruso de que asistirá a la cumbre de la OTAN que se celebrará el 19 y 20 de noviembre en Lisboa.
La magnitud de los desastres ambientales modernos, como el de Hungría, exige protocolos de actuación conjuntos y mecanismos para evitar el escapismo de las empresas