Los hechos ocurrieron en el domicilio de la víctima, en O Sisto, Carballo. La agresora quedó en libertad, en calidad de investigada, a la espera de juicio
Huelgas de hambre, amenazas de bomba, acusaciones de que eran los contrabandistas quienes ponían al alcalde y el cura intentando poner paz sin éxito. La localidad fue un polvorín durante muchos meses a principios de los años 80