Llevan décadas con el puchero encendido. Y no paran. Han visto cómo se inflaba la burbuja gastronómica mientras ellos seguían fieles al lacón con grelos y los guisos a fuego lento. Los restaurantes tradicionales gallegos buscan el relevo en las nuevas generaciones pero advierten: el secreto está en la cuchara.
Tamara Montero
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Brais Capelán