Proteger la biodiversidad es uno de los objetivos de la nueva política agraria común. De ahí que recurrir a la lucha biológica en lugar de a los pesticidas químicos sea una buena fórmula de cumplirlo.
Los centros en Galicia, entre ellos el Instituto de Investigacións Mariñas, han captado más de un millón de euros en convocatorias para desarrollar estudios