Para muchos estafadores, una tragedia como la dana es vista como una oportunidad de negocio. Según asegura el informático Manuel Redondo, estas personas se hacen pasar por organizaciones humanitarias o entidades sociales para conseguir dinero de forma sencilla
La asturiana, perteneciente al equipo de respuesta inmediata de Cruz Roja, explica su papel en catástrofes como la de Valencia: «La huella que quede dependerá de cada uno, pero el apoyo social hará que todo sea más fácil»