Si el argentino contacta con el balón, el equipo azulgrana es imprevisible y si el brasileño tiene espacio para correr, el conjunto rojiblanco es temible
Cristiano mostró el camino, Carvajal firmó su primer gol de la temporada, Bale mejoró sus números y el rapado Morata se reivindicó con un golazo que festejó como una gran conquista