«A las diez de la noche volveremos a cruzar el río. Sí, no nos queda otra opción que seguir el camino como ilegales», dice Abdel, un sirio palestino de 72 años
Los asilados vivirán primero en alojamientos de una ONG y después en pisos de alquiler. El programa incluye acompañamiento psicológico, orientación laboral y escolarización