La iniciativa nació en 2016 de la mano del presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, que reunió a los atletas que se habían visto obligados a abandonar su país
La Fundación Olímpica de Refugiados fue creada por el COI, en colaboración con ACNUR, en 2017, con el compromiso de apoyar la protección y el desarrollo deportivo y personal de atletas desplazados, más allá de las citas olímpicas