Es la idea que ayer trasladó el el director general de Producciones y Mercados Agrarios, Fernando Miranda, quien admitió que el Gobierno reconoce que las medidas de autorregulación «no ha tenido éxito hasta ahora»
Chantada, Friol y Boiro. Todas explotaciones que han dejado morir presuntamente a sus vacas o que las tienen en un estado lamentable. Los sindicatos creen que la crisis del sector lácteo influye. La Xunta asegura que son casos aislados.